1. Empieza por el uso
Para tomar tensiones y explorar lo básico, un modelo de entrada cumple. Para aprender a auscultar en la carrera, conviene uno de gama media. En cardiología, medicina interna, urgencias o pediatría, la acústica de gama alta se nota.
2. Campana, membrana y membrana afinable
La membrana filtra los graves y deja pasar los agudos: ruidos respiratorios, soplos de regurgitación. La campana transmite los graves: tercer y cuarto ruido, retumbos. La membrana afinable hace las dos cosas según cuánto presiones. Littmann y ADC la usan; Riester y MDF mantienen el sistema clásico.
3. Lumen simple o doble
Con lumen simple, un único canal de sonido llega hasta la Y de los auriculares. Con doble lumen, cada oído tiene su canal desde la campana y la transmisión es mejor, sobre todo con ruido de fondo. Es lo que distingue a un fonendo de cardiología.
4. Comodidad: peso, longitud y olivas
Lo llevarás muchas horas: por debajo de 160 g casi no se nota. Las olivas tienen que sellar bien sin presionar; si oyes poco, prueba un tamaño distinto antes de culpar al fonendo.
5. Garantía y repuestos
La garantía va de 2 años (modelos de entrada) a 7 años (Littmann de cardiología) o de por vida (MDF y ADC). Comprueba también que haya olivas y membranas de recambio fáciles de encontrar.
6. Cuidado con las imitaciones
En los modelos más populares hay falsificaciones. Compra a vendedores fiables y desconfía de precios muy bajos.
Si ya tienes claro tu perfil, ve directo a la guía del mejor fonendoscopio o prueba el comparador.