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Cómo limpiar y cuidar tu fonendoscopio para que dure años

Actualizada el 12 de octubre de 2026. Cómo analizamos

Limpia la campana y las olivas con alcohol isopropílico al 70 % o con agua y jabón suave. No lo sumerjas, no lo esterilices y no uses disolventes. Guárdalo sin doblar el tubo y cambia las olivas cuando pierdan elasticidad.

Entre paciente y paciente

Pasa una toallita con alcohol isopropílico al 70 % por la membrana, la campana y las olivas. Es la forma más sencilla de que tu fonendo no lleve gérmenes de una cama a otra.

Lo que nunca debes hacer

No lo sumerjas en ningún líquido, no lo esterilices en autoclave y no uses acetona ni disolventes. Evita también dejarlo al sol dentro del coche o cerca de una fuente de calor.

Desmontar para limpiar a fondo

Las olivas se retiran tirando de ellas con firmeza y se lavan con agua y jabón. La membrana también se puede desmontar para limpiar el aro. Sécalo todo bien antes de montarlo.

Para que el tubo dure

La grasa de la piel y los disolventes son sus enemigos. Si puedes, llévalo sobre la ropa y no en contacto directo con el cuello, y guárdalo sin doblar el tubo en ángulos cerrados.

Preguntas frecuentes

¿Se puede limpiar el fonendo con lejía?
No es lo recomendable: los fabricantes indican alcohol isopropílico al 70 % o agua y jabón suave. Los productos agresivos dañan el tubo y las membranas.
¿Por qué se agrieta el tubo?
Por el contacto continuado con la grasa de la piel, los aceites y los disolventes, y por el calor. Llevarlo siempre en contacto directo con el cuello lo acelera.
¿Cada cuánto cambio las olivas?
Cuando pierden elasticidad, se agrietan o dejan de sellar bien. Muchos fabricantes venden recambios y algunos los incluyen en la caja.

Fuentes

  • Instrucciones de uso de los fonendoscopios Littmann (Solventum): limpieza y cuidado.