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Historia

Historia del fonendoscopio: de Laennec al fonendo digital

Cómo nació el fonendoscopio en 1816, la llegada del modelo binaural, la pieza combinada de Sprague, el fonendo ligero de Littmann y la era electrónica. Con las fuentes originales.

. 5 min de lectura.

Pocos objetos identifican tanto a un sanitario como el fonendo colgado del cuello. La guía de compra de la Universidad de Queensland lo describe como el símbolo de pertenencia a la profesión médica. Su historia empieza con un problema de pudor y una hoja de papel, y llega hasta los algoritmos que analizan soplos en el móvil.

Antes del fonendo: la auscultación inmediata

Escuchar los sonidos del cuerpo no es un invento moderno. Los textos hipocráticos ya describen sonidos torácicos percibidos al apoyar el oído sobre el pecho. Durante siglos, la auscultación inmediata, con la oreja directamente sobre el tórax, fue la única forma de hacerlo. Tenía problemas evidentes: era incómoda para el médico y para el paciente, poco higiénica y difícil en personas obesas, y la intensidad del sonido dependía de la constitución del paciente.

1816: Laennec y el rollo de papel

En 1816, René Théophile Hyacinthe Laennec, médico del Hospital Necker de París, tenía que explorar a una paciente joven con un posible problema cardiaco. La auscultación directa le parecía inapropiada por la edad y el sexo de la paciente, y poco útil por su constitución. Recordó que el sonido se transmite bien a través de un sólido, enrolló varias hojas de papel en un cilindro compacto, apoyó un extremo sobre el tórax y el otro en su oído, y descubrió que oía el corazón con más claridad que nunca.

Pronto sustituyó el papel por un cilindro de madera hueco, desmontable en dos piezas. Lo llamó estetoscopio, del griego stethos (pecho) y skopein (examinar).

1819: el nacimiento de la auscultación mediata

Laennec no se limitó a inventar un instrumento. Durante tres años correlacionó sistemáticamente lo que oía en sus pacientes con los hallazgos de las autopsias, y en 1819 publicó De l’auscultation médiate. En él describió y bautizó muchos de los signos que seguimos usando, y sentó las bases de la semiología pulmonar y cardiaca moderna.

El instrumento se difundió con rapidez: según el resumen histórico del ensayo de Oslo de 2005, en la década de 1830 su uso ya estaba extendido entre los médicos.

De un oído a dos: el fonendo binaural

El estetoscopio de Laennec era monoaural: se escuchaba con un solo oído y obligaba al médico a inclinarse sobre el paciente. A mediados del siglo XIX aparecieron los primeros modelos binaurales, con tubos flexibles que llevaban el sonido a ambos oídos. El diseño de George Cammann, presentado en Nueva York en 1852, fue el que más se popularizó. Los modelos binaurales con la configuración que hoy reconocemos se consolidaron en las décadas siguientes.

La pieza combinada: campana y membrana

Durante décadas, la campana abierta y la membrana fueron piezas distintas que había que intercambiar. En 1926, el cardiólogo Howard Sprague describió en JAMA una nueva pieza torácica combinada, que reunía ambas caras en un mismo cuerpo con una válvula para alternar entre ellas.

Junto a Maurice Rappaport, Sprague estudió después de forma sistemática la física del fonendo: cómo influían el calibre del tubo, la longitud o el ajuste de las olivas en la eficacia de la auscultación. Sus trabajos de los años cuarenta y cincuenta dieron nombre a un diseño todavía muy extendido: el fonendo Rappaport-Sprague, de doble tubo.

Littmann: el fonendo ligero

En 1961, David Littmann, cardiólogo de la Facultad de Medicina de Harvard, publicó en JAMA un breve artículo titulado An approach to the ideal stethoscope. Proponía un fonendo más ligero, con mejor respuesta acústica y cómodo para llevarlo todo el día.

Su diseño tuvo un éxito enorme. La marca pasó a 3M y desde 2024 pertenece a Solventum, la empresa que 3M separó de su división sanitaria. Littmann añadió después innovaciones como la membrana afinable, que permite pasar de graves a agudos variando la presión, y el tubo de doble lumen. Modelos actuales como el Classic III o el Cardiology IV descienden directamente de aquella idea.

La era electrónica

La amplificación electrónica del sonido se exploró durante gran parte del siglo XX, pero los fonendos electrónicos comerciales con filtrado de frecuencias se difundieron a partir de finales de los años noventa. El ensayo de Oslo cita uno de ellos, presentado en 1999, que convertía la señal de un sensor de presión en sonido y permitía elegir entre filtros de graves y agudos.

La siguiente generación incorporó la reducción de ruido ambiental, la grabación y la conexión inalámbrica. El Littmann 3200, por ejemplo, amplificaba hasta 24 veces y transmitía los sonidos a un ordenador por Bluetooth. Los modelos actuales, como el Littmann CORE Digital, declaran hasta 40 veces de amplificación, cancelación activa de ruido y conexión con aplicaciones que permiten visualizar, compartir y analizar los sonidos.

¿Mejoran los nuevos fonendos la auscultación?

Es la gran pregunta pendiente. Los estudios disponibles sugieren prudencia: en el ensayo de Oslo, entrenarse con un fonendo electrónico no mejoró la auscultación cardiaca de los estudiantes. Y las mediciones de Nowak y Nowak en 2018 mostraron que cada fonendo electrónico procesa el sonido a su manera, distinta de la de los acústicos. Lo analizamos en fonendoscopio electrónico o acústico.

Dos siglos después

El principio sigue siendo el de 1816: llevar el sonido del cuerpo hasta el oído de quien escucha. Han cambiado los materiales, la acústica y la electrónica, pero el valor del fonendo sigue dependiendo, sobre todo, de quien lo usa. Si quieres conocer cómo está construido un fonendo actual, sigue con las partes del fonendoscopio.

Preguntas frecuentes

¿Quién inventó el fonendoscopio?
El médico francés René Laennec, en 1816, en el Hospital Necker de París. Su primer instrumento fue un rollo de papel y después un cilindro de madera.
¿Por qué se llama estetoscopio?
Laennec lo bautizó a partir del griego stethos (pecho) y skopein (observar, examinar). En España es más habitual «fonendoscopio», aunque ambos términos designan el mismo instrumento.
¿Cuándo aparecieron los fonendos electrónicos?
Hubo prototipos desde mediados del siglo XX, pero los modelos comerciales con filtrado digital se extendieron a partir de finales de los años noventa, y los que se conectan al móvil por Bluetooth, en las dos últimas décadas.

Fuentes

Fonendos que aparecen en este artículo

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